Pues por aspectos exclusivamente musicales.
En 1983 yo ya era fan del Barón. Después de dos discos muy buenos, uno de ellos genial, la expectación en el mundillo rockero por escuchar el nuevo trabajo de Barón Rojo era muy alta.
Así que en cuanto salió Metalmorfosis me lancé a Madrid Rock a comprarlo. No recuerdo el viaje de vuelta en el autobús, pero me imagino mirando la portada (porque los vinilos tienen portada y los cds tienen carátula) durante los 20 minutos del viaje hasta casa, tanto por delante como por detrás, leyendo los títulos de las canciones una y otra vez.
Lo que si recuerdo con claridad fue la primera escucha. Guitarra slide, sonido aún mejor que Volumén Brutal, más compacto (ya por entonces yo era un freak del sonido, y aunque el equipo de música no era lo mejor del mundo, me fijaba mucho en las producciones), y de repente Sherpa entra a cantar.
Es importante aclarar que hasta Metalmorfosis, entre las grabaciones regulares y los medios escasos de reproducción, y aun habiéndolos visto ya en directo, nunca me planteé si cantaba uno, cantaba el otro, o cantaba Armando.
Sherpa entra a cantar, empiezo a escuchar la letra y jarro de agua fria. No me gusta nada, me parece que ese tipo de letras es tipo Obús, pero no de Barón. Lo del ocho y medio no tiraba más me deja anonadado. Recordad que venimos de un disco, Volumen Brutal, que tiene letras, o muy rockeras con situaciones que todo buen rockero a soñado, o reivindicativas, lo que suponía una diferencia importantísima con mis adorados Whitesnake, por ejemplo, que solo hablaban de chorradas.
El disco sigue y flipo con Rockero Indomable, flipo con Tierra de Vándalos, y flipo aún más con ¿Qué Puedo Hacer?, que me parecen 3 canciones impresionantes. Y acaba la cara con la balada que no me convence, esas cosas son para Scorpions, Always Somewhere, Holiday, When The Smoke Is Going Down…
Le dí la vuelta al vinilo (con sumo cuidado, como siempre), y la cara B abre con Hiroshima, TEMAZO, con un Hermes soberbio a la batería, un medio tiempo que en encanta, denso, lleno de matices, impresionante. Y después de ese temazo empieza El Malo, y otra desilusión, otra letra que no me convence nada. Soy malo porque me salto una señal y yo solo lo hago en mi moto… Eso era de la misma categoría. Los que éramos muy fans de Barón siempre criticábamos a los muy fans de Obús por la simpleza de sus letras, porque no nos iba el macarrismo gratuito, porque bastante “malo” era ser rockero como para que las bandas cantaran chorradas que nuestros padres pudieran entender y decirnos, “menuda gentuza escuchas, hijo”.
El disco ya sabéis como acaba, con otras dos canciones impresionantes, Diosa Razón y Se Escapa el Tiempo.
Así que después de escuchar el single de regalo, me dispuse a grabarme el disco en una TDK de cromo para el walkman y directamente empecé la grabación con Rockero Indomable.
Casi Me Mato fue el single del álbum para mi horror, y el que es para mi el mejor disco de Barón Rojo, Metalmorfosis, porque tiene mis tres temas favoritos del grupo, Rockero, Vándalos y Que Puedo Hacer, me hizo Castrista.
Ni salsa rosa, ni animadversiones raras, ni nada de eso.
Posteriormente mi interés por el grupo fue decreciendo progresivamente porque no me convencieron tanto sus discos, Ya entonces no me pareció nada del otro mundo En Un Lugar de la Marcha, con la portada más fea de la historia, delante y detrás (menuda foto), no me gustaron mucho las canciones salvo El Baile de los Malditos y Cuerdas de Acero, y poco más. Además la producción me pareció horrorosa con todo ese reverb infumable.
Y ahí acabó mi historia con Barón en los 80. De los otros 3 discos se salvan pocas cosas, curiosamente mi mejor canción de esos discos es de Sherpa, Pico de Oro.
Y a principios de los 90, en dos conciertos, uno en Leganés y otro en La Sala de Carabanchel, volví a rendirme a los guitarrazos de los Hermanos de Castro.
Pero eso es otra historia.
Como siempre, esta no es la verdad, es simplemente mi gusto, mi opinión.
