El día 30 de Enero será recordado como un día histórico en el que el que el barón originario se reencontró con su público y su propia historia. Un concierto apoteósico jamás vivido, con una atmósfera única mezcla de leyenda, pasión, devoción y cómo no de mucha clase. La clase que atesoran aquellos que fueron capaces de dejar boquiabierto a la escéptica Europa en los años ochenta y codearse con las míticas bandas de antaño.
La U.M.B.F. empezaba la jornada muy temprano con una comida-sobremesa donde se debatieron los primeros temas trascendentales de la noche y donde afloraron las primeras dudas que marcarían el devenir de la noche.
¿Por qué Adri tapaba parcialmente su mentón con una tirita color carne? ¿Acaso portaba una prominente espinilla o más bien un sistema de grabación bootlegiano de alta tecnología? Aún la respuesta sigue en el aire y su mirada nos invitó a no seguir preguntando.
Ya sentados en el restaurante, el menú “Barón Rojo” a un precio módico de 29 Euros fue el elegido para la ocasión. Un menú de diseño “argamboys” que no satisfizo a nadie y que junto a la manifiesta sherparización del maitre, no hizo más que añadir tensión y hostilidad, a la ya difícil situación de la tirita latente.
El sector femenino hizo su aparición en el mejor de los momentos, y nos rescató de la planta superior, dando paso a los primeros besos, abrazos y reencuentros emocionantes ahogados en una copa de bayleis….
Allí sentados conocimos a dos valencianos llamados Césares ( no recuerdo los nicks ) que se unirían al grueso de la expedición y que formarían parte importante en la posterior sesión de abrazos, gritos, cantos y sudores que nos estaba esperando.
Tras el posicionamiento ideológico de los presentes, y la extrema talibanización del castrista, por excelencia “Blackmore”, hizo acto de presencia todo un clásico de estos saraos “Juanquitonk” acompañado por otro buen amigo Antonio (con la L y en prácticas ).
A pie o en vehículo, fuimos llegando a la Riviera. La apertura de puertas se produjo antes de lo esperado y con una tranquilidad pasmosa la sala se fue llenando progresivamente. Tras un estudio pormenorizado de monitores, de las PAs, y de la mesa del sonido, decidimos ubicarnos en el mejor sitio posible.¡¡ Cerca de la barra ¡¡
La emoción crecía por momentos, y sin que sirva de precedente, los allí presentes nos sentíamos importantes, rodeados de cámaras de televisión, de prensa acreditada y de “casposos” rockeros. Era la noche más mágica del Barón, en la ciudad que les vio nacer.
Llegó otro momento especial con la llegada al recinto de otra cadena de clásicos Nodoyuna, Bonobcn, Kikomac, Markes, Rockero Indomable, o de un rejuvenecido Binotinto que para la ocasión vestía camisa Zarpa y rostro imberbe.
Hubo primerizos como Curtis, Sergio, Carol o Antonio que acudían por primera vez a la llamada del Barón, y al igual que todos sintieron que debían estar compartiendo una noche tan especial.
El concierto se inició a las 20.00 horas con el tema “Concierto para ellos”, apoteosis de abrazos, cuernos, muecas, saltos, gritos y coros que permanecieron duraron las tres horas con las que nos deleitaron los barones.
Un amplio escenario coronado por una enorme pantalla con imágenes y videos fue junto a un perfecto juego de luces, el complemento ideal para los distintos temas del repertorio.
Ambiente impresionante, Mucho calor, Sonido bajo, Sherpa cansado y sudoroso, Armando elegante y sobrio en su vestimenta coronado con un micrófono peineta, Carlos deportivo-decatloniano y Hermes efectivo a pie de suelo, son mis pinceladas de un concierto que vino a demostrar que Barón Rojo sigue muy vivo.
Finalizada la actuación, llegaría el turno de la sesión fotográfica ladillera y el reencuentro con los “perdidos” Victor, Edu y Nacho Jordán.
Minutos después, y ya con la sala envuelta en una trepidante transformación de registro discotequero, abandonábamos el recinto por la puerta de emergencia con un Juanqui callado, ausente y preocupado ¿Qué tendría en mente?
Comprobamos que no habíamos sido nada originales y que otros tantos se nos habían adelantado en el particular peregrinaje hacia el selecto Box de Reanimación.
Para esa hora parte de la U.M.B.F. había optado por marcharse y citarse para seguir la noche en el Pub Mezklas de Coslada, donde la tirita y los barones dieron paso a nuevos protagonistas de la noche ….. el Brugal con limón …..
La congestión nasal ……………
Y los abrazos por doquier…………..
que dieron fin a una jornada muy intensa y especial.
Un saludo para todos los amigos y foreros que allí nos dimos cita, y muy especialmente a mi hermano del rock´roll Pablo-Isa, a Juanqui, Alberto, Adri, Sergio-Carol, Curtis, Carlines-Sandra (La Reserva de Coslada), Familia Tinto (Alfredo-Paco (y esposa)), Toto-Mariano (www.ars-spectra.com), Javi, Miguelón, y por supuesto a mi mujer Blanca por “facturar” conmigo en estos vuelos tan especiales.
HASTA LA PRÓXIMA …






















